El comportamiento de Curro alarma a Manuel y Alonso; el joven responde con brusquedad ante casi cualquier comentario. Martina descubre a Adriano enfermo en la cama y, pese a las protestas de él, le prohíbe terminantemente ir a trabajar al refugio. Estefanía continúa persiguiendo a Carlo, insinuándose de nuevo, pero él la rechaza con firmeza, una situación que Teresa observa con sospecha. Curro cae de nuevo ante las provocaciones de Lorenzo y están a punto de llegar a las manos, justo cuando llega el emisario del rey.