La impactante confesión de Pía sobre su responsabilidad en la muerte del barón de Linaja desata la ira y el dolor de Curro, que se siente profundamente traicionado. La llegada de Estefanía, la nueva y exuberante doncella, genera inquietud y celos, especialmente en María. Vera se ve obligada a permanecer encerrada en su habitación para evitar al duque de Carril, contando con la complicidad de Teresa. Samuel lucha por mantener abierto el refugio pese a las dificultades económicas. Martina, por su parte, se harta del control de Jacobo y le dice que lo mejor es dejar la relación.