Lorenzo sigue empecinado en la boda y exige a Leocadia y a Ángela una nueva fecha. La tensión entre Carlo y María va en aumento, hecho que no pasa desapercibido entre el servicio. Prudencio se presenta ante Simona y Candela, que lo reciben con reticencias por su aspecto. Tras visitar el refugio y conocer a Prudencio, Toño convence a las cocineras para que echen una mano.